Para mí, el Jueves Santo es uno de los días más emocionantes y solemnes del año. Vestirme de mantilla es una tradición que vivo con un respeto absoluto al protocolo, desde la elección del encaje hasta el último detalle de mi piel.
Como amantes de nuestras tradiciones Sevillanas ese día busco algo muy concreto: una piel que aguante intacta desde los Oficios hasta la Madrugá. No quiero brillos excesivos, quiero una piel jugosa, descansada y que resista las horas de pie. Aquí os comparto mi rutina facial mantilla personal, la que yo misma sigo para lucir impecable.
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Cómo preparo mi piel para el Jueves Santo: Mi plan de 15 días
El secreto de una mantilla elegante es un rostro que no trasluzca el cansancio acumulado de la Cuaresma. Así organizo yo mi propia piel:
15 días antes: Refino la textura. Empiezo con una exfoliación suave para que mi poro esté cerrado y la superficie lisa. Es fundamental para que el maquillaje (que este día suele ser más cubriente) no se me cuartee con las horas.
10 días antes: Hidratación profunda. Uso activos que retengan el agua. He comprobado que si mi piel está deshidratada, «se bebe» el maquillaje a las tres horas. Si está hidratada, lo mantiene en su sitio hasta la noche.
7 días antes: Mi chute de Vitamina C. Para evitar esa «cara cansada» tras los días previos de procesiones, refuerzo la luminosidad. Busco unificar mi tono para que la mantilla resalte más mi rostro.
Ponte en mis manos y deja de comprar publicidad
Vestirme de mantilla es un acto de seriedad, y mi cuidado de la piel también lo es. En mi rutina facial mantilla, no dejo nada al azar y confío plenamente en la ciencia de los productos dermoscométicos que uso .
Como siempre os digo: no compréis lo que veis en un anuncio genérico de televisión. Lo que me funciona a mí puede no ser lo ideal para tu tipo de piel. Ponte en mis manos para que diseñemos tu rutina personalizada y deja de comprar publicidad. Mi único objetivo es que tu única preocupación el Jueves Santo sea disfrutar de la estación de penitencia.

Lo que hago el Jueves Santo en mi rutina facial para vestirme de mantilla
Así preparo mi rostro justo antes de empezar a vestirme:
- Mi limpieza calmante: Para evitar cualquier rojez por los nervios del día.
- Contorno de ojos efecto «borrador»: Lo necesito para que el corrector no se me marque en las líneas de expresión con el paso de las horas.
- Mi producto Flash favorito: No me visto sin él. Crea esa película invisible que me tensa la piel y hace que el maquillaje aguante los roces y el calor.
- Mi fotoprotección invisible: El Jueves Santo necesitaré protección que no me aporte grasa ni deje rastro blanco en mis fotos.
Siempre recomiendo una buena pre-base y fotoprotección de toque seco. No satures tu piel con cremas densas ese día; menos es más bajo el sol de la tarde.
¡Cuidado! Yo solo me hago hidratación o higiene suave. Nunca me haría un peeling fuerte la semana antes de vestirme de mantilla, y a vosotras os recomiendo lo mismo.
Tu mejor versión empieza aquí
Este Jueves Santo, quiero que luzcas una piel a la altura de tu mantilla. Te espero en la farmacia para que diseñemos juntas el protocolo que te haga brillar con luz propia.

